lunes, 4 de marzo de 2019

LA CONVERSIÓN
¿Hasta cuándo seré el triste Gregorio,
sufriente en Lídice y sufriente en Praga?
Viajante oscuro, haga lo que haga,
nunca escapo de un bajo territorio.
Rutina, humillación, el purgatorio
¿de alguna culpa oculta? Pobre paga,
estos florines por mi vida aciaga,
pena de cumplimiento obligatorio…
Tal vez soñando logre aquel efecto
que niegan las vigilias: el trabajo
de ser humano cansa, cansa, cansa…
Hermana, madre, padre: ¡soy insecto!
Un horrendo, un bendito escarabajo;
he dejado de ser Gregorio Samsa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario