viernes, 15 de marzo de 2019


UNA PARADOJA BORGEANA

Profesaba Platón y el infinito,
pero también el Sur y Juan Muraña;
su mente urdió la irrevocable hazaña
de convertir el arrabal en mito.

Universal, porteño y erudito,
lo deleitaba una pasión extraña:
transitar la remota telaraña
de las olas vikingas por escrito.

Quizá gastó sus últimas miradas
sobre una arcaica saga escandinava;
o entre kenningar, runas y baladas.

Mas la ceguera se extendió hasta el colmo:
el mundo de las letras lo admiraba,
excepto unos letrados de Estocolmo.

lunes, 4 de marzo de 2019

LA CONVERSIÓN
¿Hasta cuándo seré el triste Gregorio,
sufriente en Lídice y sufriente en Praga?
Viajante oscuro, haga lo que haga,
nunca escapo de un bajo territorio.
Rutina, humillación, el purgatorio
¿de alguna culpa oculta? Pobre paga,
estos florines por mi vida aciaga,
pena de cumplimiento obligatorio…
Tal vez soñando logre aquel efecto
que niegan las vigilias: el trabajo
de ser humano cansa, cansa, cansa…
Hermana, madre, padre: ¡soy insecto!
Un horrendo, un bendito escarabajo;
he dejado de ser Gregorio Samsa.